• En pocas palabras

    Todos los cerebros del mundo son impotentes contra cualquier estupidez que esté de moda. Jean de La Fontaine
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    No intentes jamás curar el cuerpo, sin antes haber curado el alma. Hipócrates
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    Visión es el arte de ver las cosas invisibles. Jonathan Swift
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    El tipo de filosofía que uno elige depende del tipo de persona que uno es. J.G. Fichte

  • Es necesario liberarse de las cadenas de las ocupaciones cotidianas y de los asuntos políticos... Hay que huir de la política porque daña y destruye la felicidad.
    Epicuro

  • La existencia está más allá del razonamiento... Cuando hayas visto las limitaciones de la inteligencia... empezarás a superar la mente... El hombre es un signo de interrogación, es una bendición. Celébralo".
    Osho

  • Traductor

¿Vivir, morir?

Thich Nhat Hanh

Hablamos de vida y de muerte, de ser y de no ser, de alto y bajo y de ir o de venir, pero desde la perspectiva de la dimensión última todas esas nociones se desvanecen. Si la ola es capaz en sí misma de contactar con el agua, si puede vivir simultáneamente la vida del agua, entonces no tendrá miedo alguno a las nociones de comienzo y final, nacimiento y muerte, ser y no ser. El estado sin miedo le aportará estabilidad y alegría. Su verdadera naturaleza es la naturaleza del no nacimiento y de la no muerte, del no comienzo y del no final. Esa es la verdadera naturaleza del agua.

No hay nacimiento, pues, sino solo continuación. La verdadera naturaleza de todo es no-nacimiento y no-muerte.
El científico francés del siglo XVIII Antoine Lavoisier afirmó: «Nada se crea y nada se destruye»

Cuando miramos, por tanto, profundamente nuestro yo (nuestro cuerpo, nuestras sensaciones y nuestras percepciones), cuando miramos las montañas, los ríos o a otras personas, debemos tratar de conectar profundamente hasta ver en ellas la naturaleza del no-nacimiento y de la no-muerte. Esta es una de las prácticas más importantes de la tradición budista.

Tu nacimiento no fue tu comienzo, sino solo tu continuación. Bajo alguna otra forma, tú ya estabas antes aquí

Jamás has perdido a tus seres queridos. Solo han cambiado de forma.

La naturaleza de la nube es no nacida y está más allá de la muerte. Esa es la naturaleza de tus seres queridos y esa es también tu naturaleza.

La desintegración del cuerpo no afecta a la verdadera naturaleza de la persona que muere.

Thich Nhat Hanh – Miedo

MIEDO


Ramana Maharshi

Después de la muerte del cuerpo físico, la mente permanece inactiva por algún tiempo, como en un sueño sin sueños en el que permanece sin mundo y por lo tanto sin cuerpo. Pero pronto deviene activa de nuevo en un nuevo mundo y en un nuevo cuerpo —el astral— hasta que asume otro cuerpo en lo que es llamado un «renacimiento». Pero el jñani, el hombre Auto-realizado, cuya mente ya ha cesado de actuar, permanece inafectado por la muerte. La mente del jñani ha cesado de existir; ha caído para no levantarse nunca de nuevo a fin de causar nacimientos y muertes. La cadena de las ilusiones se ha roto para siempre para él. Debe ser claro ahora que no hay ni nacimiento real, ni muerte real. Es la mente la que crea y mantiene la ilusión de realidad en este proceso, hasta que es destruida por la Auto-realización.

Usted está pensando ahora que usted es el cuerpo y por lo tanto se confunde con su nacimiento y muerte (del cuerpo). Pero usted no es el cuerpo y usted no tiene ni nacimiento ni muerte.


El cuerpo no puede existir sin el Sí mismo, mientras que el Sí mismo puede existir sin el cuerpo.

Ramana Maharshi – Sea lo que usted es

ramana-maharshi


Taisen Deshimaru

No hay que apegarse a la vida ni a la muerte.
Cuando llega el momento de morir, se muere, se vuelve al cosmos.

Taisen Deshimaru. Preguntas a un maestro Zen

teshimaru


Bhagavad Gita

Pronunciando la sílaba Aum, lo Absoluto, con el pensamiento puesto en mí, al partir y dejar el cuerpo, alcanza la meta suprema.

El yogui que es constante en sus prácticas y se mantiene en contemplación recordándome sin interrupción por mucho tiempo, llega con facilidad a mí.

Después de llegar a mí, a Dios, esos elevados seres ya han alcanzado la más alta perfección y no renacen en este mundo transitorio que es morada de dolor.

Todos los mundos, Arjuna, incluso el de Brahmá, están sujetos al renacimiento. Pero no hay nacimiento y muerte, hijo de Kuntt, después de llegar a mí.

Pero aparte de esa existencia está la Realidad inmanifestada eterna que no perece al destruirse todos los seres.

Aquello inmanifestado, lo Inmutable, es la meta suprema. Es mi sublime morada y quienes llegan a ella no retornan jamás.

A ese Espíritu supremo, en quien están incluidos todos los seres y que penetra todas las cosas, se llega por la devoción única.

Los que conocen a Dios, a Brahman, van a él al abandonar el cuerpo, siguiendo el sendero del fuego, de la luz, del momento del día, de la quincena de la luna creciente y del solsticio septentrional.

Los yoguis que (al morir) siguen el camino del humo, de la quincena de la luna menguante y del solsticio meridional llegan sólo a la luz de la luna y luego retornan.

Los dos senderos de este mundo, el luminoso y el oscuro, se consideran permanentes. Por el primero van los que no retornan, por el segundo, los que vuelven otra vez.

Bhagavad Gita – Cap. VIII. Edición de Consuelo Martín. Ed. Trotta

Bhagavad Gita


Ver más en: Upanisads

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Rumi



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