• En pocas palabras

    Todos los cerebros del mundo son impotentes contra cualquier estupidez que esté de moda. Jean de La Fontaine
    ---
    No intentes jamás curar el cuerpo, sin antes haber curado el alma. Hipócrates
    ---
    Visión es el arte de ver las cosas invisibles. Jonathan Swift
    ---
    El tipo de filosofía que uno elige depende del tipo de persona que uno es. J.G. Fichte

  • Es necesario liberarse de las cadenas de las ocupaciones cotidianas y de los asuntos políticos... Hay que huir de la política porque daña y destruye la felicidad.
    Epicuro

  • La existencia está más allá del razonamiento... Cuando hayas visto las limitaciones de la inteligencia... empezarás a superar la mente... El hombre es un signo de interrogación, es una bendición. Celébralo".
    Osho

  • Traductor

La vida entre las vidas – Joel L. Whitton y Joe Fisher

De entre los muchos y buenos investigadores sobre el tema de la reencarnación me atrevo a destacar aquí el trabajo de Joel L. Whitton, profesor de psiquiatría de la universidad de Toronto que indagó en sesiones de hipnosis, las vidas pasadas de sus pacientes, desde 1973. El libro ¨La vida entre las vidas¨ publicado en 1986 recoge este material. Aun cuando las descripciones del proceso que sigue a la  muerte física hasta llegar al renacimiento varían dependiendo de los testimonios, Whitton y Fisher apuntan unas líneas generales. Los breves fragmentos siguientes son un intento por sintetizar dicho recorrido.

———–

Del libro tibetano de los muertos:

“Uno no puede morir… Ese es el estado de bardo. ”
En la misma forma, el Katha Upanishad, de la India, que data del siglo VI a.C., dice:

“El espíritu no muere cuando muere el cuerpo. Escondido en el corazón de cada ser yace el  atman, el Espíritu, el Yo; más pequeño que el más chico de los átomos, más grande que los  espacios más grandes. ”

El ambiente de la vida entre las vidas es una reflexión de las formas del pensamiento y de las expectativas de cada uno. El libro tibetano de  los muertos dice en repetidas oportunidades que  el habitante del bardo produce con su mente el ambiente que lo rodea.

Las emociones animales como la ira, el placer sensual, la lujuria, la tristeza y los celos quedan  atrás junto con el cuerpo físico, excepto en algunos casos raros.

Las emociones cognitivas -amor, culpa, éxtasis, admiración, remordimiento, pérdida, temor,  entre otras- se mantienen a la sombra o en el cuerpo astral. Y así es como, para su evaluación, el  alma debe enfrentar el…

Tribunal del juicio:

Casi todos los que  se han aventurado en la metaconciencia se han visto ante un grupo de  ancianos sabios, generalmente tres, a veces cuatro y raramente hasta siete, percibidos en formas  diferentes. Pueden tener identidades indeterminadas o el aspecto de los dioses mitológicos o de  los maestros religiosos.

Los miembros del tribunal etéreo están muy avanzados espiritualmente y pueden haber    completado su ciclo de reencarnaciones humanas. Sabiendo en forma intuitiva todo lo referente  a la persona que está ante ellos, el papel que desempeñan es el de ayudar al individuo a evaluar  la vida que ha vivido y hacerle recomendaciones, a veces, respecto de la siguiente  reencarnación.

Los jueces irradian una energía restauradora, curativa, que anula la  paralización y limpia las culpas.

los jueces presiden…
La vida en revisión
Con el propósito de que el alma tenga todo presente, se la enfrenta con la visión panorámica e instantánea que contiene todos los detalles de la última encarnación.

el alma se da  cuenta cuando dejó de ser feliz o cuando su falta de consideración ha causado dolor a otros.

El conocimiento del sí mismo obtenido mediante el proceso de revisión habilita al alma para  tomar decisiones vitales que determinan la forma de la reencarnación siguiente. Pero el alma no  actúa sola. La decisión recibe la fuerte influencia de los miembros del tribunal, quienes, conscientes de las deudas kármicas de ese alma y de su necesidad de determinadas lecciones, la aconsejan.

La metaconciencia muestra que la opción se ofrece a todos: la elección de los padres.

La planificación de  la vida futura suele hacerse en consulta con otras almas, con las que se han establecido lazos en muchas vidas.

Aquellos que fracasan muchas veces en los intentos de superación de los obstáculos, se ven  urgidos por el tribunal a colocarse en situaciones similares hasta que puedan vencer esos  obstáculos.

El tiempo que transcurre entre dos reencarnaciones depende de cada persona y de cada vida.
Entre los sujetos del doctor Whitton, diez meses resultó el intervalo más corto entre vidas; el  más largo duró más de ochocientos años.

Para entrar en el plano terrenal la entidad pasa una barrera etérea que disminuye las vibraciones de su conciencia. Detrás de la barrera -simbolizada por el clásico “río del olvido”- desaparece el recuerdo de la magnificencia del bardo. Esa amnesia es indispensable porque evita la nostalgia por la grandiosidad que se ha abandonado y permite que el individuo se embarque en su nueva vida sin que lo perturben los ecos de las acciones buenas y malas del pasado. Igualmente importante, el conocimiento del plan que pudiera haber trazado el alma para esa vida queda en el olvido. Así como sería irracional dar las respuestas al estudiante justo antes del examen.

Cada vez que nos quejamos de nuestro destino en la Tierra y de la mala suerte, estamos quejándonos de nuestra propia elección, no de la de algún dios o dioses arbitrarios que nos han hecho una mala jugada. (…) Porque nosotros hemos elegido lo que tenemos y es lo que merecemos…  Si debemos soportar una vida difícil, no necesariamente estamos pagando por hechos de una existencia anterior. Al pasar por ciertas pruebas podemos estar preparándonos para tareas y realizaciones futuras. Stewart C. Easton.

Convencerse de la verdad de la ley del karma es aceptar el estado de cosas en que uno mismo se ha colocado, por difícil que sea. El individuo busca desafíos y desastres sabiendo que contienen las oportunidades para aprender y evolucionar.

Lo que quedó sin hacer en una vida, puede completarse en la reencarnación siguiente.

Whitton Joel – La vida entre las vidas

Anuncios

Doble realidad

Realidad aparente y realidad absoluta son conceptos empleados habitualmente en el budismo para referirse a los distintos niveles de veracidad en la indagación de la naturaleza de los fenómenos tanto del mundo material como psíquico. Podríamos también hablar de realidades múltiples, si consideráramos la variedad interpretativa que opera en el mundo de las apariencias, el mundo de maya, pero de una forma esquemática toda esa diversidad se engloba en el mundo de lo aparente. Dimensión relativa y dimensión absoluta son otros términos utilizados también para referirse a lo  que aquí se expone.

Pertenecen al mundo de la realidad aparente todo lo referente al mundo de la materia; la forma, el cuerpo, el ego, la personalidad, el deseo, el odio, así como lo perteneciente al campo emocional y mental.

Esa realidad aparente es solo relativa, es una forma de ver, de pensar, de interpretar el mundo, y porque solo es una interpretación posible no puede ser la interpretación última, definitiva.

La realidad última sin embargo, está más allá de nuestras posibilidades interpretativas. En contraposición o frente a  lo material, es energía, frente a la forma es no-forma, es lo no manifestado explícitamente. Frente al mundo del ego, de los deseos y emociones es el mundo de la Conciencia.

Las dos realidades se superponen, se entremezclan y hasta entran en conflicto cuando no sabemos situarlas en el lugar debido. El mundo del pequeño yo, del cuerpo, de mi supervivencia, tiene su razón de ser, cumple una función importante. Despreciar la vida solo es indicador de poca sabiduría. Por eso no puedo contraponer cuerpo a espíritu, materia a energía. El cuerpo, la materia no es la última frontera a la que puedo llegar.

La energía es anterior a la materia, la segunda proviene de la primera, vivir anclados en el mundo de la materia es ignorar los orígenes. Cada átomo de lo que llamamos materia es una trama energética. Algo semejante ocurre en nuestra mente. El desapego, que no el rechazo, del ego y de la materia, conduce a un estado de conciencia nuevo, más ampliado.


Guardar

Emily Dickinson – Poemas a la muerte

(fragmentos)


Hacia una Condición desconocida


Habré de sorprenderme
y descifrar Signos e Indicios,
y tropezar infinidad de veces,
hasta encontrar la clave celestial.


Infinitud de Mares
que nunca vieron Costa —
el Borde de otros Mares por nacer —
La Eternidad — es Eso —


Uno más Uno — es Uno —
El Dos — es una fórmula gastada —
Buena para enseñarla en las Escuelas —
pero Inferior como Elección —


La Muerte es un Diálogo
entre Polvo y Espíritu.
«Deshazte», dice Ella — y el Espíritu:
«Señora, espero Algo bien distinto»


Pasajero — del Infinito




Guardar