• En pocas palabras

    Todos los cerebros del mundo son impotentes contra cualquier estupidez que esté de moda. Jean de La Fontaine
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    No intentes jamás curar el cuerpo, sin antes haber curado el alma. Hipócrates
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    Visión es el arte de ver las cosas invisibles. Jonathan Swift
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    El tipo de filosofía que uno elige depende del tipo de persona que uno es. J.G. Fichte

  • Es necesario liberarse de las cadenas de las ocupaciones cotidianas y de los asuntos políticos... Hay que huir de la política porque daña y destruye la felicidad.
    Epicuro

  • La existencia está más allá del razonamiento... Cuando hayas visto las limitaciones de la inteligencia... empezarás a superar la mente... El hombre es un signo de interrogación, es una bendición. Celébralo".
    Osho

  • Traductor

Emily Dickinson – Poemas a la muerte

(fragmentos)


Hacia una Condición desconocida


Habré de sorprenderme
y descifrar Signos e Indicios,
y tropezar infinidad de veces,
hasta encontrar la clave celestial.


Infinitud de Mares
que nunca vieron Costa —
el Borde de otros Mares por nacer —
La Eternidad — es Eso —


Uno más Uno — es Uno —
El Dos — es una fórmula gastada —
Buena para enseñarla en las Escuelas —
pero Inferior como Elección —


La Muerte es un Diálogo
entre Polvo y Espíritu.
«Deshazte», dice Ella — y el Espíritu:
«Señora, espero Algo bien distinto»


Pasajero — del Infinito




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El amor y occidente – Denis de Rougemont

Algo mejor que buscar el amor de tu vida, es no necesitarlo. Porque esa búsqueda se hace desde el sentimiento de carencia, con las expectativas de que el otro va a satisfacer esas carencias. Ese es el error de base. No hay carencias en mí, solo ocurre que no he descubierto mi ser interior. Cuando lo haga encontraré que en mi hay paz, sosiego, bienestar. Todo lo que esperaba conseguir de un ser exterior supuestamente especial está ya en mí, pero hace falta desvelarlo.

Denis de Rougemont en su ensayo “El amor y occidente” de 1938 analiza la formación y evolución de la idea del amor entre sexos surgida en el la Europa de finales del siglo XII llegando hasta el siglo XX. Víctimas como somos de esta herencia que encontramos en la literatura, el cine, la canción y en la vida social, es bueno conocer su artificiosidad. Al final del libro de unas 360 páginas apunta unas posibles salidas que  recojo aquí en los cuatro párrafos finales.

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Para los griegos y los romanos el amor es una enfermedad (Menandro) en la medida en que trasciende la voluptuosidad que es su fin natural. Es un “frenesí” dice Plutarco. “Algunos pensaron que era una furia. … Así a los que están enamorados hay que perdonarlos como enfermos…”

El Ágape reconoce únicamente al prójimo y lo ama (…) tal como es en la realidad de su miseria y de su esperanza (…) Vemos que en Oriente y en la Grecia contemporánea a Platón, el amor humano es muy generalmente concebido como el placer, la simple voluptuosidad física. Y la pasión en su sentido trágico y doloroso- no sólo escasea sino que, más aún, la moral corriente la menosprecia’ como a una enfermedad frenética. “Algunos piensan que es un furor”

Las ideas religiosas de una época influyen generalmente en la concepción que se hace del amor y sobre todo que el vocabulario de la galantería toma sus reglas de la devoción. Desde el momento en que adorar se convierte en sinónimo de amar esta metáfora trae consigo una cantidad de metáforas más

La retórica cortesana fue al menos inspirada por la mística Cátara

El amor pasión glorificado por el mito fué realmente, en el siglo doce, fecha de su aparición, una RELIGIÓN, con toda la fuerza que esta palabra lleva consigo y especialmente UNA HEREJÍA CRISTIANA

La conciencia moderna (…) Ha creído poder “explicar” lo más alto por lo más bajo, la mística pura por la pasión humana (…) Ahora bien, ¿de dónde vienen estas metáforas? Como vimos, de una mística disfrazada, perseguida y finalmente olvidada. A tal grado olvidada, como herejía, y pasada a las costumbres, como poesía (…) el “instinto” de que se habla resulta de una profanación de la mística primitiva

El amor a la Dama (…) se convierte en el símbolo de la unión imposible con la mujer

El amor y occidente
Ciertamente Beatriz ha existido y ciertamente el Dante la ha amado. Se trata, pues, de una sublimación, a la inversa de lo que ocurrió con los trovadores

Llegaba el tiempo en que los poetas sucumbirían ante los encantos del espejo de la retórica profana. Veremos a Petrarca dejarse engañar “por lo que no es”, es decir, por la imagen de su Laura

Tieck: el amor como “una enfermedad del deseo” (…) La exaltación de la muerte voluntaria, amorosa y divinizadora, he ahí el tema más profundo de esta nueva herejía albigense que fué el romanticismo alemán

Fichte da su definición del amor-por-esencia-imposible (…) “el deseo de algo enteramente desconocido, que se revela únicamente por una necesidad, por un malestar, por un vacío en busca de algo que lo colmara, sin saber, empero, de donde puede venir”

Según Stendhal enamorarse consiste en atribuir a una mujer perfecciones que en modo alguno posee. ¿Por qué? Porque es necesario amar y porque sólo se puede amar la belleza

Ortega y Gasset Se ve obligado a definir el amor como “una enfermedad del espíritu” – como en la pura tradición antigua, sólo que afirma que se siente dichoso de estar enfermo

La pasión y el matrimonio son por esencia incompatibles. Sus orígenes y sus finalidades se excluyen. De su coexistencia en nuestras vidas surge un sin fin de problemas insolubles y este conflicto amenaza permanentemente todas nuestras “seguridades” sociales

O el aburrimiento o la pasión: tal es el dilema que introduce en nuestras vidas la idea moderna de felicidad. Lo cual lleva, a pesar de todo, a la ruina del matrimonio en tanto que institución social

Todo el mundo es capaz de reconocer que la pasión profana es un absurdo, una forma de intoxicación, una “enfermedad del alma”, como pensaban los antiguos; es uno de los lugares comunes más usados por los moralistas; pero una persona ya no puede creerlo en la época de la película y de la novela -estamos todos más o menos intoxicados- y este matiz es decisivo. (…) La pasión es siempre la aventura. Es aquello que va a cambiar mi vida, a enriquecerla de imprevisto

El hombre de la pasión lo que quiere es ser poseído, desposeído, lanzado fuera de sí, en el éxtasis. Y en realidad es ya su nostalgia –cuyo origen y fin ignora– la que lo “enajena”. Su ilusión de libertad descansa sobre esta doble ignorancia

¡Amar, en el sentido de la pasión, es entonces lo contrario de vivir!

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Valmiki – El mundo está en la mente

Vālmīki es un legendario sabio (maharishi) al que la tradición considera autor de la epopeya hindú Rāmāiaṇa (datado entre el siglo V y el siglo I a. C). También se le atribuye la autoría del Yoga vásishtha, conocido también como Maha-ramayana.

Valmiki

Fragmentos:

Al ignorante, el mundo le aparece lleno de sufrimiento, pero para el sabio no es sino Brahman.
Descubre la corriente de las aguas profundas de tu consciencia y zambúllete en ella (…) las distinciones que hacemos al decir ‘yo’ y ‘mío’ son las olas de ese mar de nuestro error.
Sumérgete en la profundidad de la Unidad y aléjate de las olas saladas de la dualidad.
Quien medita en el hecho de que ‘yo soy Brahman’ se convierte en Brahman.
Aquel que no tiene nombre, ni forma, es lo que soy; el Sí mismo-Testigo; soy la base de toda experiencia; soy la luz que hace posible la experiencia.
Así como el hilo que engarza las perlas queda oculto, yo soy la Realidad oculta en todos los seres.
Encontrarás el descanso en el estado sin mancha de la pura Consciencia.
El hombre dotado de sabiduría (…) llega con certeza a conocer a Dios dentro de sí con la claridad con que se ve un fruto en la palma de la mano.
El conocimiento del Autor supremo de la Creación le penetra de la segura convicción de no ser ‘yo’, sino Dios, quien hace todo en el mundo.
Habiendo renunciado a su sentido de individualidad, un hombre así ya no está apegado a nada en el mundo.
Piensa que todos los cuerpos pertenecen a la Unica Esencia común y goza de la completa beatitud dándote cuenta de que tú eres ella, que abarca todo el espacio.
El amigo es Brahman y el enemigo también Lo es (…) quienes tienen esta convicción están libres de amor y de aversión y tienen felicidad. (…) Nada está fuera de Brahman y quienes lo saben ya no tienen apego ni antipatía (…) ven también en Brahman alegría y dolor (…) Quien conoce, ve a Dios en todas partes.
Favorecer una inclinación por ciertas cosas que serían buenas y una repugnancia por otras que serían malas es una enfermedad de la mente que suscita la ansiedad.
No te apegues a lo que consideres bueno y no rechaces lo que te parezca detestable.
Como todo se encuentra contenido en ti mismo, nada existe que puedas reivindicar ni repudiar.
Nunca apruebo ni desapruebo ningún acto realizado por mí o por otros.
A nadie considero, oh gran Sabio, amigo ni enemigo, y esta ecuanimidad es la causa de mi larga vida.

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